Día del Cabernet Sauvignon: los secretos de los premiados vinos argentinos

Desde 2010, cada último jueves de agosto se festeja el Día del Cabernet Sauvignon, una celebración que nació en los Estados Unidos con la idea de homenajear a las uvas que le dieron origen, proveniente del
cruzamiento natural entre Cabernet Franc y Sauvignon Blanc.

Con un protagonismo indiscutido en los cinco continentes, el cabernet sauvignon rinde homenaje a la cepa tinta más plantada del planeta con más de 340 mil hectáreas. Potente, elegante y versátil, este varietal conquistó el corazón de enólogos y consumidores y hoy es sinónimo de excelencia en vinos.

El Cabernet Sauvignon llegó en 1853 de la mano del agrónomo francés Michel Aimé Pouget, contratado por Domingo F. Sarmiento para la creación de la Quinta Normal, en Mendoza y fue allí donde se dio el puntapié inicial que forjó una gran industria.

Hablar hoy de esta cepa en Argentina, es hablar de la forma de compartir un asado, de acompañar las comidas y de brindar en cada reunión. Es un varietal que se integra a la cultura nacional y que expresa como pocos el espíritu argentino. Y la producción local se destaca con propuestas premiadas, como las de la Bodega Huarpe Riglos Family Wines.

Los vinos -reconocidos a nivel internacional- están vinculados a la visión innovadora de Huarpe Riglos Family Wines, que en 2002 decidió plantar Cabernet Sauvignon en Finca Las Divas en Gualtallary, un terroir del emblemático Valle de Uco, en Mendoza. Desde entonces la bodega logró mostrar las múltiples caras de la cepa en altura.

“Así surgen vinos que reflejan diferentes facetas del Cabernet Sauvignon. Nuestro Riglos Gran Cabernet Sauvignon transmite la esencia de Finca Las Divas con su intensidad aromática y un gran potencial de guarda”, expresó José Hernández Toso, enólogo y cofundador de la bodega.

Seguido, agregó: “El Quinto Cabernet Sauvignon se presenta como un tinto moderno y sofisticado con estructura profunda y taninos envolventes, mientras que el Taymente Cabernet Sauvignon aporta frescura y equilibrio con un perfil que conjuga frutas negras especias y delicadas notas tostadas”.

El Día Mundial del Cabernet Sauvignon es más que una efeméride, es la oportunidad de levantar la copa y disfrutar de un varietal que combina historia global con un presente prometedor en Argentina y un estilo que enamora a los paladares del mundo.

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