Con la incorporación de Mecha Ferraro y Lucio Zibecchi, Pan y Oliva inicia una nueva etapa en su propuesta gastronómica en Mendoza. Ambos estarán al frente de la cocina y la huerta del restaurante de Zuelo, además de liderar la producción de conservas, reforzando el concepto integral que une producto, territorio y técnica.
Ferraro, egresada del IAG como Licenciada en Gastronomía, construyó una sólida trayectoria en cocinas de referencia como Palacio Duhau – Park Hyatt y Chila, sumó experiencia en restaurantes de Francia, Inglaterra y Dinamarca, y a su regreso al país se destacó al frente de Franca Fuego y Vino. Ahora asume el desafío de conducir la cocina y el equipo de Pan y Oliva, consolidando su perfil con una mirada contemporánea y de raíz local.
También egresado del IAG, y con experiencia en las cocinas del Palacio Duhau – Park Hyatt y Chila, Lucio Zibecchi fundó en 2020 Aloja, una empresa elaboradora de kombucha. Motivado por la curiosidad, su pasión por la fermentación y los productos artesanales, en 2024 realizó una pasantía en Dinamarca que amplió su mirada sobre la cocina, la huerta, la preservación y el trabajo en equipo. Hoy, asentado en Mendoza, lleva adelante el proyecto de conservas de Zuelo y la huerta del restaurante Pan y Oliva.
“Junto con Lucio buscamos generar un espacio cálido, de trabajo en equipo y profesionalismo en el que el aceite de oliva sea el protagonista de la cocina, para continuar haciendo lo que tanto nos gusta: cocinar para nuestros comensales y ofrecerles un momento de disfrute, felicidad y mucho sabor”, afirma Mecha.
Pan y Oliva es el restaurante, aula y almacén de Zuelo. Abrió sus puertas en el año 2012 en Finca Maipú, frente a la planta de aceites y a pocos metros del olivar. Su misión es celebrar a la cultura del aceite de oliva, que es el ingrediente fundamental de su cocina y la inspiración para pensar día a día platos simples, ricos, basados en el producto, la huerta y las estaciones.





