En la esquina de Thames y Costa Rica, el ritual del tapeo encuentra un nuevo motivo para ser protagonista. Con una agenda semanal de promociones 2×1 de lunes a viernes de 17 a 20 h y una renovada carta de vinos y coctelería, Bilbao, el bar de inspiración ibérica, invita a prolongar la tarde entre sabores intensos, copas bien servidas y tapas pensadas para compartir.
La propuesta convierte el after office en una pequeña escapada sensorial donde se mezclan sabores españoles y espíritu porteño. Cada día tiene su protagonista: lunes 2×1 en vermut de la casa, martes 2×1 en gin, miércoles 2×1 en Aperol, jueves 2×1 en Negroni y viernes 2×1 en Fernet Branca. Una excusa perfecta para reunirse alrededor de la mesa y acompañar las copas con algunas de las tapas más representativas del lugar, como las croquetas de jamón ibérico, las papas con salsa brava, las albóndigas de roast beef y chorizo colorado con pisto de tomates o la tortilla de papas tradicional o con toppings, clásicos que remiten directamente al espíritu de las tabernas españolas.
A esta propuesta se suma una nueva carta líquida que amplía el recorrido por vinos y cócteles y refuerza la identidad del bar. La selección enológica combina etiquetas de distintas regiones y estilos, con especial protagonismo de tintos expresivos como Imperial Stag Malbec y Bressia Profundo Malbec, a los que se suma Gran Manija, un blend de parcelas de partidas limitadas del Valle de Uco que refleja el carácter del terruño. El recorrido continúa con vinos de fuerte personalidad como Pequeño Bandido Malbec, Kamala Dharma Cabernet Franc y Traslapiedra Pinot Noir, junto a propuestas más singulares como Traslapiedra Naranjo. La carta se completa con líneas reconocidas como Séptima Emblema en distintas variedades y el español Viña Pomal Crianza DOCa Rioja, un guiño directo a las raíces ibéricas que inspiran la propuesta gastronómica del lugar.

La coctelería, por su parte, incorpora reversiones de clásicos y creaciones propias que dialogan con los sabores de la cocina. Entre los destacados aparecen el Negroni Bilbao, preparado con gin de la casa, vermouth propio y miel de cerezas; el Garibaldi Carmesí, que suma mandarina al clásico de Campari y naranja; el Collins del Mediterráneo, con gin Bilbao London Dry, syrup de romero, limón y soda; y el Kalimotxo Bilbao, reinterpretación del clásico vasco con vermut de la casa, reducción de Malbec y gaseosa de pomelo.
En la sección de cócteles de autor, la identidad del bar se vuelve aún más evidente con creaciones como El Corazón de Bilbao (vodka, naranja, miel de papas y albúmina), Cenizas del Cantábrico (Malbec, licor de café y reducción de Malbec), La Ría Tropical (tequila, maracuyá y lima) o El Señor de Bizkaia, que combina bourbon, cold brew, miel y naranja.

Así, entre copas que se multiplican, platos que invitan a compartir y una carta líquida que explora distintos perfiles, Bilbao reafirma su esencia: un lugar donde la cultura del tapeo se vive con intensidad, entre tradición española y energía porteña. Un plan ideal para dejar que la tarde se estire y descubrir nuevos sabores en cada ronda.





