Mordaz Génesis: el candado argentino que busca revolucionar la seguridad

Todo comenzó con una situación tan cotidiana como frustrante: el robo reiterado de una bicicleta. Cansado de que su hijo sufriera ese problema, un artista plástico de Cipolletti comenzó a imaginar una solución distinta a las que ofrecía el mercado. La idea inicial era simple, pero ambiciosa: crear un candado capaz de proteger su propio mecanismo de cierre y resistir los ataques más comunes utilizados por los delincuentes.

Ese concepto encontró el respaldo técnico necesario cuando el inventor se puso en contacto con la pyme cordobesa Amaro & Amaro Engineering Solutions, especializada en el desarrollo de soluciones de ingeniería. A partir de ese trabajo conjunto nació Mordaz Génesis, un candado de alta seguridad diseñado y fabricado íntegramente en Argentina que busca marcar una diferencia en un mercado dominado por productos con diseños prácticamente inalterados desde hace décadas.

La principal innovación del producto radica en su diseño. A diferencia de los tradicionales candados de arco, Mordaz Génesis incorpora una estructura compacta que envuelve y protege los componentes más sensibles del sistema de cierre. De esta manera, las partes habitualmente expuestas quedan resguardadas frente a intentos de vandalismo o robo.

Según sus desarrolladores, el producto fue concebido para contrarrestar las principales técnicas utilizadas para vulnerar candados convencionales. Su estructura impide el uso de pinzas cortapernos, dificulta los ataques mediante palanqueo y cuenta con pernos giratorios de acero endurecido que evitan la apertura por aserrado. Además, incorpora una cerradura con llave computada multipunto y protección anti-taladro.  

Otra de sus características distintivas es la incorporación de un sistema de cuádruple traba. Mientras que la mayoría de los candados tradicionales operan con dos puntos de cierre, MORDAZ Génesis utiliza cuatro pernos de bloqueo, aumentando significativamente la resistencia ante intentos de apertura forzada.  

El dispositivo también fue diseñado para soportar condiciones ambientales adversas. Su carcasa exterior cuenta con protección UV y resistencia a la intemperie, permitiendo su utilización en exteriores y en entornos expuestos a altas o bajas temperaturas. Además, ante intentos de vandalismo mediante impacto, deformación o palanqueo, los mecanismos internos se bloquean automáticamente, reforzando la protección del activo resguardado.  

Con un peso de apenas 510 gramos y dimensiones compactas, el producto puede utilizarse para asegurar portones, rejas, contenedores, depósitos, cajas de herramientas, camiones y otros bienes de valor.  

La propuesta no pasó inadvertida dentro del ecosistema de innovación argentino. En 2022, MordazGénesis fue seleccionado para participar del Concurso Innovar en la categoría Producto Innovador, una de las principales distinciones nacionales para proyectos tecnológicos y desarrollos industriales. Más recientemente, en 2025, obtuvo el Sello Buen Diseño Argentino, reconocimiento otorgado a productos que se destacan por incorporar diseño como herramienta estratégica para generar valor, competitividad e innovación.

Estos reconocimientos reflejan el recorrido de un desarrollo que nació de una necesidad concreta y que terminó convirtiéndose en una solución tecnológica con potencial para competir en un mercado global donde la seguridad sigue siendo una preocupación creciente.

La historia de Mordaz Génesis demuestra que la innovación no siempre surge de grandes laboratorios o corporaciones multinacionales. A veces comienza con un problema cotidiano, una idea diferente y la capacidad de una pyme para transformar esa idea en un producto capaz de desafiar los estándares de toda una industria.

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