Última milla: el factor clave para acelerar entregas y bajar costos en el eCommerce argentino

La logística dejó de ser un área operativa para convertirse en un activo estratégico del comercio electrónico. Hoy, el consumidor no compara solo precio o producto: compara tiempos de entrega, cumplimiento de promesas y calidad del servicio postventa.

En este escenario, las empresas que procesan entre 1.000 y 5.000 envíos mensuales enfrentan un dilema frecuente: cómo crecer sin que la logística se transforme en un cuello de botella. Almacenar stock, gestionar inventarios intermedios y coordinar múltiples operadores suele traducirse en mayores costos, demoras y errores.

Frente a este desafío, el cross-docking, también conocido como última milla, emerge como un modelo logístico que permite ganar velocidad, eficiencia y previsibilidad.

“La última milla no es solo una técnica logística; es una forma de repensar la operación. Permite que los productos fluyan sin fricciones desde el proveedor hasta el cliente final”, explica Franco Tertzakian, CEO de shipnow.

Qué es el cross-docking y por qué gana protagonismo

El cross-docking es un modelo logístico en el cual la mercadería no se almacena. En lugar de ingresar a stock, los productos llegan a un centro operativo, se clasifican, consolidan y despachan hacia su destino final en un plazo que puede ir de horas a pocos días.

Este esquema elimina etapas innecesarias del proceso tradicional —como el almacenaje prolongado o la preparación tardía de pedidos— y se adapta especialmente bien a:

  • Marcas digitales en crecimiento
  • eCommerce con alta rotación de productos
  • Operaciones que priorizan entregas rápidas
  • Campañas comerciales de alta demanda (Hot Sale, Cyber, lanzamientos)

“Cuando el volumen crece, el stock inmovilizado se vuelve un costo oculto enorme. El cross-docking reduce esa fricción y transforma la logística en una ventaja competitiva”, señala Tertzakian.

Franco Tertzakian, CEO de shipnow

Beneficios concretos para tiendas de alto volumen

Para operaciones de eCommerce medianas, el servicio de última milla ofrece ventajas claras:

1. Reducción de costos operativos Al eliminar el almacenamiento intermedio, se reducen costos de depósito, manipulación y gestión de inventarios.

2. Mayor velocidad de entrega Menos pasos implican menos tiempo. El producto pasa más rápido del proveedor al cliente.

3. Mejor rotación de capital La mercadería no queda inmovilizada en stock, lo que mejora el flujo financiero del negocio.

4. Escalabilidad sin complejidad Permite absorber picos de demanda sin rediseñar toda la estructura logística.

5. Menos errores operativos Al reducir instancias de manipulación, disminuyen fallas en picking, empaquetado o despacho.

Ultima milla aplicada al eCommerce real

En la práctica, la última milla funciona como un nodo inteligente dentro de la cadena logística. Los productos llegan desde distintos proveedores, se agrupan según destino o ruta, y salen nuevamente en un plazo corto.

“El secreto está en la coordinación y la tecnología. Sin trazabilidad y visibilidad en tiempo real, el cross-docking no funciona. Por eso es clave integrar logística, sistemas y transporte”, detalla el CEO de shipnow.

Este modelo resulta especialmente eficaz en operaciones que venden a través de múltiples canales —tienda propia, marketplaces, redes sociales— y necesitan una logística unificada y flexible.

A diferencia de esquemas rígidos, el cross-docking permite acompañar el crecimiento del negocio sin sobredimensionar infraestructura. Para marcas que ya superaron la etapa inicial pero aún no requieren un gran fulfillment tradicional, se presenta como una solución intermedia de alto impacto.

“Las empresas que entienden la logística como parte de su propuesta de valor son las que logran escalar de manera sostenible”, concluye Tertzakian.

En un mercado cada vez más exigente, la última milla se consolida como una de las claves para entregar más rápido, con menos costos y mayor control, alineando operación y experiencia de cliente.

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