RIMI para MiPyMEs: beneficios fiscales, requisitos y montos de inversión

Las MiPyMEs que tengan previsto invertir en maquinaria, tecnología u obras productivas ya pueden comenzar a gestionar los beneficios fiscales del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), luego de que ARCA pusiera en marcha el nuevo Sistema de Gestión de Inversiones (SGI).
El sistema fue implementado mediante la Resolución General 5889/2026, publicada el 25 de agosto en el Boletín Oficial, y permite registrar proyectos, informar las inversiones, seleccionar los beneficios tributarios y realizar el seguimiento de cada operación.
El régimen fue creado por la Ley 27.802 y alcanza a micro, pequeñas y medianas empresas, hasta la categoría de Mediana Empresa Tramo 2 inclusive, siempre que cumplan las condiciones establecidas por la normativa.
Para las empresas que estén evaluando una inversión importante, el dato central es que el RIMI permite obtener amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias y devolución de créditos fiscales de IVA sobre determinadas inversiones productivas.
¿Qué es el RIMI y para qué sirve?
El Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones busca promover nuevas inversiones productivas de las MiPyMEs argentinas mediante herramientas que permiten reducir o acelerar determinados costos tributarios.
La normativa apunta a incentivar el desarrollo económico, fortalecer las cadenas de valor, mejorar la competitividad, favorecer la creación de empleo e impulsar las exportaciones. (Argentina.gob.ar)
El beneficio no alcanza a cualquier gasto de una empresa, sino a inversiones productivas que cumplan con las condiciones establecidas por la ley y su reglamentación.
Cuánto hay que invertir para entrar al RIMI
Uno de los puntos más importantes para las empresas es el monto mínimo exigido, que cambia según la categoría MiPyME.
| Categoría | Inversión mínima |
| Microempresa | USD 150.000 |
| Pequeña empresa | USD 600.000 |
| Mediana Tramo 1 | USD 3.500.000 |
| Mediana Tramo 2 | USD 9.000.000 |
Estos montos surgen del artículo 181 de la Ley 27.802 y de su reglamentación.
La exigencia del monto mínimo tiene una excepción relevante para determinadas inversiones vinculadas con sistemas o equipos de riego, bienes de alta eficiencia energética, mallas antigranizo destinadas al sector agropecuario y bienes semovientes.
En esos casos, las inversiones pueden quedar alcanzadas por el régimen independientemente del monto involucrado, de acuerdo con las condiciones y bienes que determinen las autoridades competentes.
Qué inversiones pueden acceder a los beneficios
El RIMI contempla inversiones productivas realizadas en el país que estén directamente vinculadas con la actividad de la empresa.
Entre las operaciones alcanzadas aparecen la adquisición, elaboración, fabricación o importación de bienes muebles nuevos amortizables, con excepción de los automóviles, además de determinadas obras destinadas a actividades productivas.
La reglamentación también contempla inversiones específicas relacionadas con riego, eficiencia energética, mallas antigranizo y determinados bienes semovientes.
El sistema permite asociar cada inversión a uno o más proyectos y registrar la documentación que respalda la operación.
Qué beneficios fiscales ofrece el RIMI
El régimen permite elegir dos beneficios fiscales que no son excluyentes entre sí: amortización acelerada en Ganancias y devolución de créditos fiscales de IVA.
La amortización acelerada permite computar determinados bienes de uso en un período más corto que el que correspondería bajo el esquema tradicional, generando un efecto fiscal más importante en los primeros ejercicios.
Para utilizar este beneficio, la información debe ser suministrada antes del vencimiento de la declaración jurada del Impuesto a las Ganancias en la que se incorpore la amortización.
Los bienes incluidos en la declaración jurada y la amortización aplicada deben coincidir con los registrados previamente en el SGI.
El segundo beneficio es la devolución de créditos fiscales de IVA asociados a las inversiones alcanzadas.
En este caso, el SGI permite presentar inicialmente una presolicitud y luego completar el trámite formal a través del Sistema Integral de Recupero (SIR).
Cómo funciona el nuevo sistema de ARCA
El Sistema de Gestión de Inversiones (SGI) concentra desde ahora el registro y seguimiento de los proyectos que buscan acceder al RIMI.
A través de la plataforma, las empresas deben informar las inversiones productivas realizadas, asociarlas con los proyectos correspondientes y registrar o vincular los comprobantes que acrediten esas operaciones.
El sistema también permite seleccionar los beneficios fiscales que la empresa pretende utilizar y realizar el seguimiento de la inversión informada.
Para acceder al SGI, ARCA exige que la CUIT se encuentre activa, que estén dadas de alta las obligaciones tributarias correspondientes y que el domicilio fiscal y la actividad económica declarada estén actualizados.
También es necesario contar con Domicilio Fiscal Electrónico constituido.
Cómo se recupera el IVA de las inversiones
El mecanismo de recupero de IVA tiene un calendario específico que las empresas deben tener en cuenta.
Las presolicitudes pueden presentarse durante los días 1 al 10 de febrero, mayo, agosto y noviembre de cada año.
El cupo fiscal asignado puede consultarse entre los días 11 y 15 de esos mismos meses mediante la opción correspondiente dentro del SGI.
Una vez transcurridos tres períodos fiscales mensuales desde aquel en que resulte procedente el cómputo del crédito fiscal de IVA, los comprobantes con cupo asignado quedan disponibles en el SIR para formalizar la solicitud de recupero.
Qué deben tener en cuenta las empresas antes de invertir
El primer paso para una empresa que quiera utilizar el RIMI es verificar que cuenta con el Certificado MiPyME vigente y que se encuentra correctamente caracterizada ante ARCA.
La Resolución General Conjunta 5849 establece que el certificado debe estar vigente al primer día del mes en que comienza el ejercicio fiscal en el que se realiza la primera inversión productiva.
También resulta clave determinar si la inversión proyectada cumple con la definición de inversión productiva y si alcanza el monto mínimo correspondiente a la categoría de la empresa.
Además, la compañía debe conservar las facturas y demás documentación que permita acreditar las inversiones realizadas, ya que el SGI utiliza esa información para determinar el valor de la inversión productiva y verificar el cumplimiento de los requisitos.
Hasta cuándo se pueden realizar las inversiones
El régimen contempla un período de dos años para concretar las inversiones productivas alcanzadas.
La normativa establece que pueden registrarse inversiones cuya fecha de inicio no sea anterior al 6 de marzo de 2026, mientras que el plazo previsto para las inversiones dentro del régimen llega hasta mayo de 2028.
Esto abre una ventana para que las empresas puedan planificar inversiones importantes y evaluar previamente el impacto que los beneficios fiscales pueden tener sobre el costo final del proyecto.
Además, la normativa permite contemplar determinados proyectos que ya habían comenzado a ejecutarse, siempre que cumplan con las condiciones establecidas.
Una oportunidad para las PyMEs que tienen inversiones en carpeta
La puesta en marcha del SGI cambia una cuestión central para las empresas: el RIMI deja de ser solamente un régimen establecido por ley y pasa a contar con una herramienta específica para registrar y administrar los proyectos.
Para una MiPyME que tenga previsto incorporar maquinaria, ampliar una planta, desarrollar infraestructura productiva o realizar determinadas inversiones tecnológicas, el beneficio fiscal puede convertirse en una variable relevante al momento de calcular el costo y el retorno del proyecto.
Por eso, antes de concretar una inversión importante, resulta clave revisar la categoría MiPyME, el monto mínimo exigido, el tipo de bien u obra involucrado, la documentación disponible y el beneficio fiscal que se pretende utilizar.
Con el SGI ya operativo, las empresas cuentan ahora con el mecanismo formal para comenzar a registrar sus proyectos y avanzar en la utilización de los beneficios previstos por el RIMI. (Servicios CF)



