Generación Z cambia las reglas de la belleza: el maquillaje y los perfumes se convierten en una forma de expresión

La Generación Z está modificando la manera en que se entiende la belleza. Para este grupo, el maquillaje, las fragancias y los productos de cuidado personal ya no están necesariamente vinculados con alcanzar una determinada apariencia, sino con construir una identidad propia, experimentar y expresar individualidad.
Distintos estudios de tendencias coinciden en este cambio de comportamiento. La belleza comienza a integrarse con el bienestar y el autocuidado en rituales donde la expresión personal adquiere mayor importancia que la búsqueda de un estándar estético.
En este escenario llegan a Argentina RAYN y FANDOM, dos marcas que ingresan al mercado con propuestas diferentes: RAYN apuesta por el maquillaje y la experimentación, mientras que FANDOM se concentra en las fragancias y la identidad. Ambas estarán disponibles en puntos de venta de Perfumerías Pigmento en todo el país.
De buscar la perfección a construir una identidad
El informe “Gen Z Beauty Priorities 2026/27”, elaborado por WGSN, identifica una transformación en las prioridades de las nuevas generaciones. Belleza y bienestar comienzan a formar parte de un mismo ritual, con mayor énfasis en la expresión personal y el autocuidado.
La tendencia también aparece en un análisis de Euromonitor sobre los consumidores de belleza de la Generación Z. El estudio señala que este grupo prioriza cada vez más la individualidad y la expresión personal por encima de la búsqueda de perfección.
Ese cambio ayuda a explicar la aparición y consolidación de estéticas que se alejan de los códigos tradicionales de belleza. En lugar de intentar reproducir una imagen determinada, los consumidores encuentran en los productos una herramienta para probar estilos, comunicar intereses y diferenciarse.
La pregunta, entonces, empieza a ser diferente: no tanto qué producto permite alcanzar un determinado aspecto, sino qué dice sobre la persona que lo utiliza.
El maquillaje vuelve a experimentar con el exceso
Uno de los fenómenos que acompaña esta transformación es el regreso de la estética Y2K, asociada con los códigos visuales de comienzos de los años 2000.
Maquillaje maximalista, colores intensos, collage visual y referencias a la cultura pop forman parte de una estética que recupera el espíritu de aquella época, pero que ahora se desarrolla principalmente en plataformas digitales.
Según la casa de tendencias Spate, las búsquedas del término “maquillaje maximalista” aumentaron 96% interanual entre 2025 y 2026, con TikTok como principal fuente de tracción.
El fenómeno también es interpretado por medios especializados como BeautyMatter como una reacción frente a la presión de lucir “perfecto sin esfuerzo”. La experimentación aparece así como una alternativa a una estética basada en la corrección permanente de aquello que se considera imperfecto.
En ese territorio se posiciona RAYN, una marca que toma referencias de la estética Y2K y las combina con una propuesta centrada en el maquillaje y la exploración visual.
FANDOM lleva la expresión personal a las fragancias
El mismo cambio de comportamiento puede observarse en otra categoría: los perfumes.
FANDOM aborda esta tendencia desde un universo más minimalista y toma referencias de la música, el arte y la cultura contemporánea. Su propuesta está compuesta por tres fragancias genderless que buscan utilizar el perfume como una herramienta de expresión individual.
En lugar de asociar una fragancia exclusivamente con un género o una determinada identidad, la propuesta pone el foco en aquello que inspira y representa a quien la utiliza.
La fragancia deja de funcionar únicamente como un complemento y adquiere una dimensión más vinculada con la identidad. Es una manera de expresar gustos, personalidad y actitud sin necesidad de hacerlo explícitamente.

Una generación que cuestiona las categorías tradicionales
El cambio no se limita al maquillaje y los perfumes. También forma parte de una transformación más amplia en la relación de la Generación Z con las categorías tradicionales de belleza.
Un informe de McKinsey & Company señala que casi el 40% de los consumidores nacidos entre 1997 y 2012 prefiere productos de belleza no binarios.
El dato muestra hasta qué punto las categorías construidas alrededor de las diferencias de género están siendo cuestionadas por los consumidores más jóvenes. Para las marcas, esto implica revisar no solamente los productos que ofrecen, sino también la manera en que los presentan y comunican.
La tendencia también aparece en el mercado español. Un estudio de Stanpa, la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética de España, encontró que el 80% de los encuestados considera que los productos de cuidado personal son inclusivos, independientemente del género o la edad.
El mercado de belleza busca nuevas formas de conectar con los consumidores
La transformación que atraviesa la Generación Z también representa un desafío para las marcas. Ya no alcanza necesariamente con asociar un producto con un determinado ideal de belleza: la propuesta tiene que encontrar una conexión con los intereses, valores y formas de expresión de su público.
En ese sentido, las redes sociales tienen un papel central. Plataformas como TikTok permiten que las tendencias aparezcan, se transformen y desaparezcan con mucha mayor velocidad, mientras que los consumidores también participan activamente en la creación de nuevos códigos estéticos.
El resultado es un mercado en el que conviven propuestas muy diferentes. El maximalismo del maquillaje puede coexistir con el minimalismo de una fragancia, siempre que ambos respondan a una misma necesidad: utilizar la belleza como una forma de expresión personal.
RAYN y FANDOM desembarcan en Argentina
La llegada de RAYN y FANDOM al mercado argentino se produce dentro de este escenario de transformación.
RAYN lo hace desde el maquillaje y la experimentación, con una propuesta vinculada con el regreso de códigos Y2K y las estéticas maximalistas. FANDOM, en cambio, apuesta por las fragancias y por una mirada genderless vinculada con la música, el arte y la cultura contemporánea.
Ambas marcas estarán disponibles en puntos de venta de Perfumerías Pigmento en todo el país.
Más allá de las diferencias entre sus productos, las dos propuestas reflejan una misma transformación del mercado: la belleza comienza a alejarse de la idea de un único modelo al que los consumidores deben adaptarse.
Para una generación que creció rodeada de redes sociales, múltiples referencias culturales y una oferta cada vez más amplia, el producto puede ser menos importante que lo que permite comunicar. El maquillaje y el perfume dejan así de ser solamente objetos de consumo para convertirse también en herramientas con las que cada persona construye y muestra su propia identidad.



