La inteligencia artificial ya llegó a 8 de cada 10 tiendas online: cómo la usan y cuánto trabajo permite ahorrar

La inteligencia artificial dejó de ser una herramienta experimental para convertirse en parte del funcionamiento cotidiano de miles de negocios que venden por internet. Lo que comenzó principalmente como una solución para escribir textos o generar imágenes ahora se extiende a la atención al cliente, el análisis de datos, la gestión de productos y la organización de tareas.

Según el NubeCommerce, el informe anual de Tiendanube, el 83% de los emprendedores y el 89% de las grandes marcas ya utilizan inteligencia artificial en sus operaciones de comercio electrónico.

El dato refleja el avance de una tecnología que empieza a modificar la forma de trabajar de las pequeñas y medianas empresas, especialmente en un mercado donde la velocidad de respuesta, la disponibilidad de información y la experiencia de compra pueden marcar diferencias frente a la competencia.

Con el Cyber Monday previsto para la semana del 2 de noviembre, muchas empresas buscan aprovechar estas herramientas para afrontar uno de los períodos de mayor actividad comercial del año.

Pero ¿en qué utilizan concretamente la IA los negocios argentinos y cuáles son las tareas que más se están automatizando?

Crear contenidos y mejorar los productos: los usos más habituales

La producción de contenido es actualmente una de las principales aplicaciones de la inteligencia artificial entre los emprendedores.

De acuerdo con Tiendanube, el 56% utiliza estas herramientas para generar contenidos, una tarea que puede incluir desde publicaciones para redes sociales hasta textos comerciales, campañas y materiales promocionales.

Otra aplicación importante es la gestión de los catálogos digitales.

El 52% de los emprendedores y el 54% de las grandes marcas utilizan IA para trabajar en las descripciones, imágenes y videos de sus productos.

Esta función permite agilizar una tarea que suele demandar muchas horas, especialmente en tiendas con cientos o miles de artículos.

Además de ahorrar tiempo, contar con fichas de productos completas puede mejorar la experiencia de los compradores, que necesitan información clara sobre características, tamaños, materiales, disponibilidad y condiciones de venta.

El avance de los asistentes de inteligencia artificial también plantea un nuevo desafío para el comercio electrónico: que los productos puedan ser encontrados y recomendados por herramientas como ChatGPT, Gemini y otros sistemas de búsqueda basados en IA.

En ese contexto, disponer de descripciones precisas y atributos bien organizados puede facilitar que los sistemas interpreten correctamente la información comercial, aunque no garantiza que un producto aparezca en sus recomendaciones.

Atención al cliente: las grandes marcas avanzan más rápido

Una de las diferencias más importantes entre los emprendedores y las empresas de mayor tamaño aparece en la automatización de las consultas.

Mientras que el 10% de los emprendedores utiliza agentes conversacionales, entre las grandes marcas esa proporción alcanza el 28%.

Es decir, las compañías de mayor tamaño emplean asistentes automatizados casi tres veces más que los pequeños negocios.

Además, el 50% de las grandes marcas identifica la atención al cliente mediante inteligencia artificial como una prioridad de inversión.

Estas herramientas permiten responder preguntas frecuentes, brindar información sobre productos, asistir durante el proceso de compra y orientar al consumidor hacia el pago.

Un ejemplo es Chat Nube, el asistente de Tiendanube que puede interactuar con clientes a través de WhatsApp e Instagram.

Según la empresa, las tiendas que incorporaron esta solución logran resolver seis de cada diez consultas sin intervención humana.

La posibilidad de responder durante la noche, los fines de semana y fuera del horario comercial representa una ventaja operativa para negocios que reciben consultas cuando sus equipos no están disponibles.

Sin embargo, la automatización también exige mantener actualizada la información de productos, precios y políticas comerciales, además de contar con mecanismos para derivar situaciones complejas a una persona.

Analizar ventas, actualizar precios y gestionar pedidos con IA

La inteligencia artificial también comienza a ganar espacio en tareas menos visibles para los consumidores, pero fundamentales para la administración de una tienda.

Entre las grandes marcas, el 30% ya utiliza IA para analizar métricas del negocio, mientras que el 47% incluye esta aplicación entre sus planes de incorporación.

El objetivo es aprovechar la información que generan las operaciones digitales para identificar tendencias, detectar productos con mayor demanda y mejorar las decisiones comerciales.

En esta línea, las herramientas basadas en el denominado Model Context Protocol (MCP) permiten conectar determinados sistemas de gestión con asistentes de inteligencia artificial.

De esta manera, un comerciante puede consultar información sobre ventas, revisar pedidos o solicitar actualizaciones mediante instrucciones escritas o de voz, siempre que la integración y los permisos disponibles permitan realizar esas acciones.

Por ejemplo, en lugar de recorrer distintos informes y pantallas, un responsable comercial podría consultar cuáles fueron los productos más vendidos durante la última semana o qué artículos necesitan reposición.

La utilidad de estas soluciones depende de la calidad de los datos disponibles y de la correcta configuración de los accesos, especialmente cuando se trata de modificar precios o administrar información de clientes.

Una marca argentina asegura que la IA le permite ahorrar el 30% de su jornada

El impacto de estas herramientas también comienza a observarse en empresas que incorporaron inteligencia artificial a diferentes áreas de su operación.

Es el caso de Lithium, una marca argentina de accesorios que comercializa sus productos a través de Tiendanube.

Su fundadora, Sol Gaeta, explica que la tecnología pasó a formar parte de distintas tareas cotidianas de la compañía.

“Usamos IA como apoyo para planificar y organizar el calendario de contenido, trabajar textos, organizar tareas y gestionar stock. También lo utilizamos para analizar el sentimiento hacia la marca a partir de comentarios y mensajes de nuestras clientas. Además, empleamos herramientas de edición de imágenes en Chat GPT para corregir detalles en las fotos de producto de nuestra tienda online”.

La incorporación de estas soluciones no se limita a reducir tareas repetitivas. También permite ensayar distintas alternativas comerciales, analizar información y organizar el crecimiento de la empresa.

“La IA nos ayuda mucho a apoyar decisiones de stock y comprender mejor cómo mejorar textos o contenidos para que el proceso de compra sea lo más fácil y claro posible. También nos permite probar alternativas visuales y de comunicación más rápido. Para un negocio como Lithium, donde buscamos que la marca esté siempre acompañando las tendencias, ese apoyo nos permite dedicar más tiempo al desarrollo de productos y a la atención de nuestras clientas, haciendo que el negocio crezca”.

Para la empresa, la inteligencia artificial funciona como una herramienta que permite absorber un mayor volumen de trabajo sin incrementar proporcionalmente el tiempo destinado a determinadas actividades.

“En los últimos años, Lithium viene registrando un crecimiento muy marcado y sólido. En ese contexto, la IA se convirtió en una herramienta de apoyo para acompañar un mayor volumen de trabajo y sostener la operación. Estimamos un ahorro de 30% de la jornada”, concluye.

Se trata de una estimación de la propia compañía, que muestra el impacto que puede tener la tecnología en un negocio particular, aunque no necesariamente representa el ahorro que obtienen todas las empresas que utilizan inteligencia artificial.

Cyber Monday 2026: por qué la inteligencia artificial puede marcar diferencias

La llegada del Cyber Monday representa una prueba importante para los comercios electrónicos, que deben responder a un aumento concentrado de visitas, consultas y pedidos.

Durante estas jornadas, los consumidores suelen comparar precios, buscar promociones, consultar condiciones de envío y evaluar distintas alternativas antes de concretar una compra.

Para las empresas, esto implica administrar una mayor cantidad de operaciones en períodos relativamente cortos.

Las herramientas de inteligencia artificial pueden colaborar en distintas etapas de ese proceso, desde la preparación de campañas comerciales hasta la atención de consultas y el seguimiento de pedidos.

También pueden ayudar a organizar la información del catálogo, identificar productos con mayor demanda y reducir el tiempo destinado a tareas administrativas.

No obstante, su implementación requiere planificación. Automatizar procesos sin revisar la información utilizada o sin supervisión puede generar respuestas incorrectas, errores comerciales o experiencias negativas para los clientes.

Por eso, uno de los desafíos para las pymes es identificar qué tareas realmente se beneficiarían con estas herramientas, en lugar de incorporarlas únicamente porque se convirtieron en una tendencia.

El nuevo desafío de las pymes: pasar de crear contenido a gestionar mejor el negocio

Los datos de Tiendanube muestran que la primera etapa de adopción de inteligencia artificial estuvo concentrada en actividades relativamente sencillas, como redactar textos y generar imágenes.

Ahora comienza a tomar fuerza una segunda etapa, vinculada con la automatización de procesos, la atención comercial y el análisis de información.

La diferencia es importante: mientras que producir contenido permite ahorrar tiempo en tareas puntuales, integrar inteligencia artificial a la gestión puede modificar la manera en que funciona una empresa.

Para los pequeños negocios, el desafío consiste en aprovechar estas herramientas sin perder el contacto directo con los clientes ni depender exclusivamente de respuestas automatizadas.

En las compañías de mayor tamaño, la prioridad empieza a trasladarse hacia sistemas que puedan trabajar con información comercial y asistir en decisiones operativas.

Con más del 80% de adopción entre los negocios relevados, la discusión ya no parece centrarse solamente en si las pymes deberían utilizar inteligencia artificial, sino en cómo aprovecharla para vender mejor, administrar sus recursos y sostener el crecimiento.

La temporada comercial de fin de año será una oportunidad para observar cómo estas aplicaciones se trasladan al funcionamiento cotidiano de las tiendas online argentinas.

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