Un software argentino funciona como un GPS del cerebro y busca mejorar las cirugías de epilepsia

Un grupo de investigadores argentinos está desarrollando una tecnología que podría modificar la manera en que se planifican determinadas intervenciones quirúrgicas para tratar la epilepsia.

Se trata de NViES, un software que utiliza imágenes médicas para construir modelos tridimensionales del cerebro y visualizar las regiones alcanzadas por diferentes combinaciones de electrodos.

El proyecto fue distinguido con el primer puesto del Premio Merck-CONICET de Innovación en Ciencias de la Salud 2026, cuyos resultados se conocieron el 22 de octubre.

La iniciativa está liderada por Mariano Fernández Corazza, investigador del CONICET en el Instituto de Investigaciones en Electrónica, Control y Procesamiento de Señales, vinculado con la Universidad Nacional de La Plata.

El reconocimiento llegó después de un proceso de selección en el que participaron 84 proyectos científicos y tecnológicos relacionados con la salud.

La propuesta apunta a resolver una dificultad concreta que enfrentan los especialistas cuando deben evaluar pacientes con epilepsia que no responde adecuadamente a los tratamientos farmacológicos.

Según la información difundida por el CONICET, aproximadamente el 30% de los casos de epilepsia corresponde a formas farmacorresistentes.

En determinadas situaciones, los médicos necesitan identificar con precisión las regiones cerebrales donde se originan las crisis antes de decidir una intervención quirúrgica.

Para realizar esos estudios se utilizan electrodos intracraneales que permiten registrar la actividad eléctrica del cerebro y aplicar estímulos controlados.

El problema es que los métodos actuales presentan limitaciones para visualizar exactamente qué áreas están siendo estimuladas.

Una tecnología que permite ver antes de intervenir

La herramienta desarrollada por el equipo argentino busca ofrecer una representación tridimensional personalizada del cerebro del paciente.

A partir de sus imágenes médicas, el sistema permite estimar qué regiones podrían activarse mediante distintas combinaciones de electrodos.

La tecnología también contempla combinaciones de estimulación que podrían permitir explorar zonas adicionales sin necesidad de implantar nuevos electrodos.

De acuerdo con sus desarrolladores, esto podría contribuir a realizar estudios más precisos, reducir tiempos de evaluación y mejorar la planificación de las intervenciones.

El software reúne información que resulta útil para neurólogos, neurocirujanos, especialistas en imágenes y otros profesionales que participan en el tratamiento.

La propuesta se encuentra en etapa de prototipo. Por lo tanto, sus beneficios clínicos potenciales todavía no deben interpretarse como resultados comprobados de una tecnología de uso generalizado.

Del laboratorio a una herramienta con potencial comercial

Uno de los aspectos más interesantes del proyecto es su orientación hacia la transferencia tecnológica.

El equipo busca desarrollar NViES como un servicio de software especializado que pueda ser utilizado por instituciones médicas y equipos profesionales.

La distinción obtenida forma parte de una iniciativa que promueve la vinculación entre investigación científica, desarrollo de nuevas tecnologías y creación de emprendimientos de base científica.

El concurso también reconoció un segundo proyecto argentino orientado al desarrollo de una molécula sintética que busca favorecer mecanismos de reparación nerviosa en lesiones medulares severas.

Ambas propuestas se encuentran en etapas de investigación y desarrollo, pero muestran dos caminos diferentes para convertir conocimientos científicos en posibles aplicaciones: herramientas digitales para la práctica médica y nuevas plataformas biotecnológicas.

En el caso de NViES, sus investigadores consideran que el sistema podría adaptarse en el futuro a otras enfermedades que utilizan estimulación cerebral, como el Parkinson.

Ese posible uso todavía constituye una línea de desarrollo y no una aplicación clínica validada.

El reconocimiento obtenido por el equipo argentino pone de relieve una oportunidad de negocios que trasciende la investigación académica: la creación de soluciones tecnológicas especializadas capaces de vincular universidades, centros científicos, hospitales y empresas del sector salud.

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