De software de RR.HH. a 10.000 árboles: la empresa argentina que convirtió la digitalización en un proyecto ambiental

Una empresa argentina de tecnología decidió transformar algo tan cotidiano como digitalizar los procesos de Recursos Humanos en una iniciativa ambiental que ya suma más de 1.500 árboles y tiene una meta de 10.000 ejemplares.

Se trata de Naaloo, una compañía de software de gestión de personas que desarrolló junto a ReforestArg el Bosque Naaloo, un proyecto mediante el cual cada empresa que se incorpora a su plataforma contribuye a financiar la plantación de un árbol.

La iniciativa busca vincular dos mundos que durante mucho tiempo avanzaron por caminos separados: la transformación digital de las empresas y la reducción de su impacto ambiental.

Ya plantaron más de 1.500 árboles y van por 10.000

El proyecto alcanzó un nuevo hito con la plantación de 50 árboles nativos en el Parque Empresarial Austral, en Pilar, durante una jornada realizada el 26 de agosto.

Con esa incorporación, el Bosque Naaloo llegó a 1.600 árboles plantados, según el material difundido por la compañía, y apunta a superar los 2.000 antes de terminar 2026.

La meta de largo plazo es mucho más ambiciosa: llegar a 10.000 árboles junto a ReforestArg. El proyecto ya había comenzado con plantaciones en Cholila, Chubut, y posteriormente sumó ejemplares en el Parque Empresarial Austral.

La iniciativa no se limita a plantar árboles como una acción aislada, sino que busca asociar directamente el crecimiento comercial de la plataforma con una acción ambiental concreta.

Qué tiene que ver un software de Recursos Humanos con plantar árboles

La lógica detrás del proyecto parte de un cambio que atraviesa a muchas empresas: pasar de procesos administrativos basados en papel a sistemas digitales.

Naaloo desarrolla un software de Recursos Humanos en la nube que permite gestionar procesos como nóminas, registro de horas, desempeño y reclutamiento, reduciendo la necesidad de utilizar documentación física.

La compañía plantea que esa digitalización también puede generar un impacto ambiental positivo, ya que cada recibo digital, documento electrónico, legajo digital o comunicación que deja de imprimirse implica un menor uso de papel y otros recursos.

En su plataforma, Naaloo actualmente estima que la digitalización asociada a su comunidad permitió evitar millones de hojas de papel y cuantifica también ahorros de agua y energía.

El desafío, entonces, es convertir esa reducción de consumo en una acción ambiental visible y medible.

El modelo: cada empresa que se suma aporta a un árbol

El mecanismo del Bosque Naaloo busca que el impacto ambiental esté vinculado directamente con el crecimiento de la comunidad de clientes.

Por cada empresa que se incorpora a Naaloo, la compañía financia la plantación de un árbol junto a ReforestArg y entrega un certificado que acredita el ejemplar y permite realizar su trazabilidad.

De esta manera, la contratación de una herramienta tecnológica para gestionar personas queda asociada a una acción concreta de restauración ambiental.

La iniciativa también apunta a involucrar a clientes, aliados y organizaciones en jornadas de plantación, como ocurrió en el Parque Empresarial Austral.

El próximo desafío está en las PyMEs

El proyecto ambiental es solamente una parte de una estrategia más amplia de Naaloo vinculada con la sustentabilidad empresarial.

Durante 2026, la compañía fue seleccionada como Empresa Ancla del Global Reporting Initiative (GRI) en Argentina, con el objetivo de acercar a las PyMEs herramientas y metodologías para comenzar a medir y comunicar su impacto.

El desafío no es menor, porque para muchas pequeñas y medianas empresas elaborar un reporte de sostenibilidad puede parecer una tarea reservada para grandes corporaciones.

GRI lanzó en Argentina un programa específico para facilitar que las PyMEs accedan a herramientas y conocimientos para desarrollar reportes de sostenibilidad utilizando estándares internacionales.

En ese esquema, Naaloo busca funcionar como un puente entre esas metodologías y las empresas más pequeñas.

Por qué la sustentabilidad empieza a ser una cuestión de negocios

Medir el impacto ambiental dejó de ser solamente una cuestión de comunicación corporativa y empieza a adquirir importancia en la gestión cotidiana de las empresas.

Para una PyME, conocer cuánto consume, qué residuos genera, qué impacto tienen sus operaciones o cómo gestiona a sus trabajadores puede convertirse en información útil para tomar decisiones.

También puede ser relevante para relacionarse con grandes compañías que exigen cada vez más información ambiental y social a sus proveedores.

El propio programa de GRI en Argentina plantea que los reportes de sostenibilidad pueden ayudar a las PyMEs a responder a nuevas exigencias de los mercados y fortalecer su competitividad.

En otras palabras, la sustentabilidad empieza a dejar de ser solamente una cuestión reputacional para convertirse también en una variable de gestión.

Un mercado que también está cambiando

La tendencia no se limita a Naaloo y aparece cada vez con mayor presencia entre empresas argentinas.

Durante 2026, compañías de diferentes sectores publicaron nuevos reportes de sostenibilidad y comenzaron a incorporar herramientas digitales para medir, comunicar y gestionar sus impactos ambientales, sociales y de gobernanza.

Incluso algunas empresas ya incorporan inteligencia artificial para facilitar el acceso a la información de sus reportes, una señal de cómo la tecnología y la sustentabilidad empiezan a integrarse en la gestión empresarial.

Para las PyMEs, el desafío es mayor porque suelen contar con estructuras y recursos más limitados, pero también existen programas específicos para reducir esa barrera de entrada.

De 50 árboles a un bosque de 10.000

La última jornada de plantación en Pilar tuvo un componente simbólico: clientes, organizaciones sociales, integrantes del ecosistema empresarial y referentes de Naaloo participaron juntos de una actividad que trasladó la discusión sobre sustentabilidad desde las oficinas hacia el territorio.

Entre los participantes estuvieron los cofundadores de Naaloo, Martín Bayugar y Francisco Costa, representantes del Parque Empresarial Austral y miembros de su Advisory Board.

Para la compañía, el objetivo final es que el Bosque Naaloo pueda convertirse en la expresión visible de un modelo en el que el crecimiento de una empresa tecnológica también genere una contribución ambiental.

El desafío ahora es multiplicar la escala: de los árboles ya plantados a los 10.000 que forman parte de la meta del proyecto.

Y, en paralelo, llevar la misma lógica a las empresas: que digitalizar, medir el impacto y gestionar mejor la sustentabilidad no sean iniciativas separadas, sino partes de una misma estrategia de negocios.

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