Horas de trabajo: cuántas se necesitan para comprar bienes en cada provincia

Un par de zapatillas, un jean, un iPhone y un Smart TV de 50 pulgadas. Cuatro productos de consumo masivo, 24 provincias y una misma unidad de medida: las horas de trabajo necesarias para poder comprarlos.

Un informe elaborado por Focus Market analiza el esfuerzo real que debe realizar un trabajador promedio en cada provincia argentina para acceder a estos bienes. A diferencia de las comparaciones tradicionales en pesos o dólares, el estudio utiliza el tiempo como indicador del poder adquisitivo.

“¿Por qué horas y no pesos? Porque el peso cambia de valor según el día, la brecha cambiaria o la inflación del mes. El dólar es más estable pero sigue siendo una referencia externa. Las horas, en cambio, son universales e inapelables: todos tenemos las mismas 24 por día. Un par de zapatillas cuesta lo mismo en Resistencia que en Palermo. Lo que cambia, y de manera dramática, es cuánto hay que trabajar para pagarlo. Con ese número, el precio de cada bien deja de ser una cifra abstracta y se convierte en algo concreto: una porción de tiempo de vida”, explicó Damián Di Pace, director de Focus Market.

El informe parte de una realidad evidente: el ingreso per cápita familiar presenta diferencias muy marcadas entre las provincias. Mientras en la Ciudad de Buenos Aires alcanza los US$ 1.031 mensuales, en La Rioja llega a US$ 550 y en Chaco a US$ 619. Esa brecha de ingresos termina reflejándose directamente en el acceso a bienes de consumo.

Para medir ese impacto, la consultora tomó cuatro productos representativos —unas zapatillas Nike, un jean de marca, un iPhone y un Smart TV de 50 pulgadas— y calculó cuántas horas de trabajo necesita un habitante promedio de cada provincia para adquirirlos.

Los mapas que acompañan el informe muestran esa realidad de manera visual. Cada provincia adopta un color según la cantidad de horas de trabajo que requiere comprar cada uno de los productos relevados. Cuanto más intenso el color, mayor es el esfuerzo que debe realizar un trabajador promedio, considerando una jornada de 10 horas diarias durante seis días por semana.

El producto más accesible del relevamiento también deja al descubierto importantes diferencias regionales.

Tierra del Fuego lidera el ranking con apenas 20 horas de trabajo necesarias para adquirir un par de zapatillas, seguida por Neuquén y la Ciudad de Buenos Aires, donde se requieren 21 horas.

En el extremo opuesto aparecen La Rioja, con 57 horas, y Chaco, con 50 horas. Para gran parte de las provincias del norte argentino y el NEA, comprar un par de zapatillas representa prácticamente una semana completa de trabajo.

El jean prácticamente duplica el esfuerzo necesario respecto de las zapatillas y amplía aún más las diferencias entre regiones.

Mientras que en Tierra del Fuego alcanza con 41 horas de trabajo, en La Rioja se necesitan 116 horas para adquirir el mismo producto. La diferencia entre ambos extremos asciende a 75 horas, equivalente a casi tres semanas laborales adicionales.

Chaco, Formosa y Santiago del Estero también integran el grupo de provincias donde el esfuerzo supera ampliamente las 95 horas de trabajo.

Es en este producto donde la desigualdad se vuelve más evidente.

El teléfono requiere 475 horas de trabajo en Tierra del Fuego, la provincia con mejor desempeño, mientras que en La Rioja la cifra trepa hasta 1.342 horas.

Esto significa que un trabajador fueguino necesita menos de dos meses para acceder al dispositivo, mientras que uno riojano debe destinar más de cinco meses de trabajo.

Además de La Rioja, otras siete provincias superan las 1.000 horas necesarias: Chaco, Formosa, Corrientes, Jujuy, Santiago del Estero, Salta y Tucumán.

En esos casos, el iPhone se transforma en un bien prácticamente inaccesible para buena parte de la población.

El televisor ocupa el segundo lugar entre los bienes que demandan mayor cantidad de horas de trabajo y reproduce casi exactamente el mismo mapa que el iPhone.

En Tierra del Fuego hacen falta 114 horas para adquirirlo, mientras que en La Rioja la cifra asciende a 321 horas.

La Patagonia y la Ciudad de Buenos Aires vuelven a mostrar los menores niveles de esfuerzo, mientras que el norte argentino y el NEA concentran las mayores exigencias laborales.

“La cantidad de horas de trabajo necesarias para adquirir un mismo bien o servicio varía significativamente entre provincias debido a una combinación de factores económicos estructurales. Entre los más relevantes se encuentran el nivel de ingresos de los trabajadores, los costos logísticos asociados a la distancia de los centros de producción y distribución, la incidencia de la carga tributaria provincial y municipal, y las diferencias en los costos de producción locales, como energía, alquileres y mano de obra. En general, las provincias con mayores salarios y mercados más desarrollados presentan una menor cantidad de horas de trabajo requeridas para acceder a determinados bienes, mientras que en regiones con menores ingresos y mayores costos de transporte o comercialización, el esfuerzo laboral necesario suele ser más elevado. Por ello, la comparación de horas de trabajo constituye un indicador útil para evaluar el poder adquisitivo real y las disparidades económicas territoriales más allá de los precios nominales”, sostuvo Di Pace.

El ranking del esfuerzo

Los mapas permiten visualizar la distribución territorial del poder adquisitivo, mientras que el ranking deja en evidencia cuáles son las provincias donde el acceso a estos bienes resulta más difícil.

En el caso del iPhone, La Rioja encabeza el listado con 1.342 horas de trabajo necesarias para concretar la compra. Le siguen Chaco (1.193), Formosa (1.162), Santiago del Estero (1.105) y Corrientes (1.099).

En el otro extremo se ubica Tierra del Fuego, donde el mismo teléfono demanda 317 horas de trabajo, seguida por la Ciudad de Buenos Aires y Neuquén, ambas en torno a las 334 horas. La Pampa y Chubut completan el grupo con menor esfuerzo.

Entre La Rioja y Tierra del Fuego existe una diferencia de 1.025 horas para acceder exactamente al mismo producto, una brecha que refleja con claridad las profundas desigualdades económicas entre regiones.

Formal vs. informal: trabajar más no alcanza

El estudio también compara la situación entre trabajadores registrados e informales, mostrando que la provincia no es el único factor determinante.

El trabajador informal desarrolla jornadas más extensas —10 horas diarias durante seis días a la semana, unas 260 horas mensuales frente a las 173 horas de un empleado formal—. Sin embargo, ese mayor esfuerzo no se traduce en un mayor poder de compra.

En La Rioja, por ejemplo, un trabajador formal necesita 895 horas para comprar un iPhone, mientras que uno informal requiere 1.342 horas. La diferencia alcanza las 447 horas adicionales de trabajo.

En Chaco sucede algo similar: el trabajador formal necesita 796 horas frente a las 1.193 horas del informal.

Incluso en Tierra del Fuego, donde se registran las mejores condiciones del país, la brecha persiste: 317 horas para un trabajador registrado contra 476 horas para uno informal.

La misma tendencia se repite en el resto de los bienes relevados. En La Rioja, por ejemplo, un trabajador informal necesita 57 horas para comprar unas zapatillas Nike, frente a las 38 horas que requiere un trabajador formal. Para adquirir un jean debe trabajar 116 horas contra 77; y para comprar un Smart TV necesita 321 horas frente a las 214 horas del trabajador registrado.

El informe concluye que la informalidad laboral no solo implica menores derechos y protección social, sino también una pérdida concreta de poder adquisitivo, obligando a destinar una mayor cantidad de horas de vida para acceder exactamente a los mismos bienes.

Para ver el informe completo, hacer clic aquí.

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